A propósito hemos hecho hincapié en la importancia de conocer a tus clientes. (Es el punto de partida)
Si respondiste las preguntas de las ultimas dos semanas estoy seguro de que ahora tienes en tus manos datos importantes que te marcan la dirección para mejorar tu empresa (Por lo menos debes tener muy buenas pistas)
Que tal si en medio del análisis nos damos a la tarea de lograr resultados a un corto plazo. (Fijar metas a largo, mediano y corto plazo, alcanzándolas paulatinamente inicia el proceso de la auto-motivación, pilar del coeficiente intelectual del cual hablaremos otro día)
De entrada haz lo siguiente:
1. Escribe las fortalezas y las debilidades que has descubierto de tu producto o servicio.
2. Describe a tu consumidor final. (Escribelo y compruébalo interactuando con los más que puedas)
3. Fija una meta inicial: Incrementar el nivel de satisfacción de tus clientes cautivos al adquirir o utilizar tu producto.
Para el último punto el camino es el siguiente:
1. Desarrolla un test y aplícalo con tus clientes principales. (El objetivo primordial es que ellos te indiquen su nivel de satisfacción y sus necesidades)
2. Construye con estos datos una estrategia que les de gusto en la medida de lo posible y lo rentable.(No olvides que es muy importante que los cambios que realices deben de ser percibidos como valiosos por tu clientes)
3. Comunícale a tu gente, a tu cadena de valor y principalmente a tus clientes que beneficios obtendrán con esta estrategia de “mejor servicio”
4. Cumple a toda costa estás promesas.
La percepción de tu negocio mejorará al ubicarse en la mente de todos los involucrados como una organización en evolución y con enfoque al cliente…Esto, trae buenos resultados a corto plazo.
(Insisto, si tienes dudas, escribe)